18 abr. 2014

De cómo incluso un caimán puede parecer un intelectual

Se trata de un procedimiento sencillo. Sólo son necesarios dos requisitos: tener más de treinta y cinco años y comprar un dispositivo electrónico (teléfono, tableta o simple reproductor de contenidos) de pantalla táctil. El deterioro oftalmológico, la lentitud de los dedos desplazándose sobre la pantalla (intentando cambiar el instintivo pinchar por el roce) y la necesidad de saber cómo funciona el aparato se encargarán del resto. Por su aspecto, todos creerán que el caimán (o la caimana, recuerda que Cuartientos es un espacio plural que cree firmemente en la superioridad del género femenino), que el bicho en cuestión es un intelectual. No importa que esté jugando Zombie highway, Crazy dentist o Candy crush.

5 abr. 2014

Heraldo en Bárbula



Hoy tengo ganas de morir no sé por qué dijo el paciente y parecía César Vallejo luego a la puta rubia la voy a matar si me la llego a encontrar fuera del hospital se enterará no sabe lo que le espera en un tono destripador inspiraba algo terrible miedo Jack mucho miedo y seguramente un gran dolor un inmenso dolor capaz de cualquier cosa fue entonces cuando comenzó a agitarse parecía un animal quizá lo era ¿no había sido hacia tan poco Vallejo? igual mordió la mano de la celadora le arrancó casi un dedo estilo Mike Tyson la enfermera decía yo no me le acerco qué va me da miedo a pesar de que llevaba la olanzapina en la jeringa zyprexa así no es imposible que lo sujeten y lo hicieron se fue quedando dormido grande y tranquilo no se movía y apenas abría la boca para respirar y pedir comida un niño ahora dulce angelical esperando crecer y vivir aprovechar la primera oportunidad de recitar a Vallejo sin ni siquiera leerlo.