4 dic. 2010

Historia médica de un espantapájaros

a Maite Civera, Félix Zirio, Daniela Balescu e Idoia Reynoso,
urgencias
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Varón de aproximadamente treinta y cinco años que, tras ser hallado tirado en la Calle de Enmedio, en el centro de la ciudad, ha sido trasladado por ambulancia a este centro hospitalario en ausencia de signos vitales. Viste camiseta de mangas largas y pantalón azul desmontable. Calza zapatillas negras y lleva gorra roja con el logotipo de un club de tennis, además de gafas de jardinería. A su llegada, no se realiza exploración electrocardiográfica por estar ocupado el equipo correspondiente en otra consulta. Sucede lo mismo con la temperatura y la tensión arterial. Imposible acceder a información de tipo anagráfico ya que el paciente en cuestión no lleva consigo ningún documento y no responde a estímulos verbales.
Mal estado general. Inconsciente. Imposible valorar orientación. Glasgow tres. Trauma score revisado cero.
El rostro se encuentra vendado posiblemente por traumatismo atendido con anterioridad y la imagen que se observa detrás de las gafas podría corresponder a una gran dilatación pupilar, producto de administración de sustancias psicotrópicas.
No se evidencian movimientos respiratorios y, colocado frente a las fosas nasales, el espejo no se empaña.
Tórax en quilla en el que se palpa una malla cuadriculada sin que sea posible acceder a arcos costales.
No se escuchan ruidos cardiacos ni en el lado izquierdo ni en el derecho.
Abdomen depresible siendo necesario advertir que, debido a que no se pudo separar la camiseta del pantalón, estas valoraciones se han hecho a través de la ropa.
Miembros inferiores sin edema aunque rígidos.
El personal de enfermería refiere que le resulta imposible acceder a vía venosa y el residente de medicina intensiva refiere no poder hacer la intubación endotraqueal.
Se intenta administrar adrenalina infructuosamente y, cuando finalmente se dispone del electrocardiógrafo y las enfermeras empiezan a colocar los electrodos, se recibe comunicación de las azafatas de admisión advirtiendo que un niño de nombre Joan F. ha perdido su espantapájaros en la misma calle en que fue encontrado el paciente.
Se suspende entonces el protocolo de paciente vital que se había iniciado y se realiza este informe a petición del jefe de servicio.

9 comentarios:

Maribel Pastor dijo...

Consejo al autor tras somero comentario de texto y explica psiquiátrica superficial: SE ACONSEJA NO AUTO ADMNISTRARSE SUSTANCIAS PSICOTROPICAS ANTES DE LA LA ACTUALIZACION DE ESTE BLOG, ASI COMO NO REALIZAR LA MISMA DESPUÉS DE SALIR DE UNA GUARDIA.

Sus "médicos"

slavko dijo...

Y pensar que faltó la exploración de rodillas dedicada a SM: peloteo y cepillos negativos, cajones negativos, meniscales dudosos, varo y valgo negativos.

Javi dijo...

Eres un genio Dr Zupcic. Casi (y fijate que digo casi) tengo envidia de los Dres Reinoso, Zirio y Civera.

slavko dijo...

Javi, aquí el único genio eres tú y lo sabes. Un abrazo.

laura dijo...

tal como iba leyendo mi tension iba en aumento,que va a pasar,no podran hacer nada por ese paciente diosss.por fin¡ menos mal!respiro hondo

Anónimo dijo...

Desde luego, a los médicos no hay quien os espante.

Saludos,
Civero.

Jorge Sorribes dijo...

Bravo Slavko. Y -prácticamente- verídico. Prácticamente.

maite civera dijo...

No sé quien es ese civero, mi hermano no, mi chico, no lo sé.
Éste es uno de esos pacientes a los que me encantaría atender, silencioso, educado por lo silencioso, tranquilo y con mucho sentido del humor, eso espero. En cualquier caso me encantaría ver la cara de algunos al encontrar en la sala de vitales algo así. Sobre todo a los espectadores.

slavko dijo...

Civero viene de Civera.