21 mar. 2011

Aporía del escritor: un lector, qué importa que no sea ideal

Pero que tenga dientes, que no los tenga.
Que sea delgado o delgada, gordo o gorda.
Que tosa cuando se le meta una mosca en la boca, que nunca tosa.
Que visite a los muertos en la funeraria o en el cementerio.
O que nunca los visite y prefiera verlos en el hospital o incluso antes de caer enfermos.
Que sea neurótico o psicótico, incluso neuropsicótico.
Que ame las flores o que las odie porque es alérgico.
Que vaya en bicicleta o metro, en autobús o coche.
Que camine.
Que le guste el ron. Que sea abstemio.
Que alguna vez le hayan dicho que no.
Que diga sí casi siempre.
Que sea millonario o que tenga problemas con el banco.
Que esté en el paro o trabajando como un cosaco ya recuperado de la borrachera.
Que tenga hipóteca o se niegue a tenerla.
Que haya leído "El banquero anarquista" de Pessoa porque el director de su banco se lo regaló en navidad o que piense que un banquero nunca sería anarquista.
Que coma fruta, dulces, pan, carne, arroz o vegetales.
Pero que alguna vez haya deseado armar el cubo mágico (el de los cuadrito de colores, ése), no importa que lo haya logrado la vez primera. No importa, no.

1 comentario:

Maribel Pastor dijo...

Cubo de Rubik??? Yo jamás lo conseguí, pero... ¿En que categoria de lectora encajo?
Saludos Dr Z