6 sep. 2012

PELIBRO


Un libro es un objeto vacío que uno (escritor), a través de los días (años y décadas según mi ritmo) llena con sus manos, sus ideas, un proyecto y, fundamental, una pizca de sentimientos.
En ocasiones, el objeto en cuestión sufre una multiplicación que no se llama mitosis ni meiosis sino edición. Esta reproducción puede ser asistida por especialistas que se conocen como editores pero también por uno (escritor) mismo.
Así, el libro llega a dos (lector) que mayormente lo ve como un objeto vacío que llena con su tiempo, sus manos, sus ideas, un proyecto de lectura y, en ocasiones, sus sentimientos.
Si el objeto se llena nuevamente, es lindo, es un momento lindo. Si las manos de uno y otro se encuentran, es hermoso. Si las ideas se rozan, es magnífico. No se podría pedir más. Si acaso que se encuentren también los sentimientos
pero eso
es demasiado
peligroso.

4 comentarios:

maria isabel pastor orduña dijo...

La vida, esta deliciosa, aunque a veces amarga aventura que vivimos, está sembrada de peligros. La mayor parte de las veces es mejor evitarlos; pero hay ocasiones en las que correr peligro puede desembocar en algo maravilloso.
Los peligros son la sal de la vida amigo...

Slavko Zupcic dijo...

Que levante la mano quien crea que la compañera Maribel tiene razón.
Me pido el primero.

maria isabel pastor orduña dijo...

Querido amigo Slavko... de los mayores peligros o de los cotidianos, pueden salir deliciosos libros que compartir, o también... bellas horas que compartir entre libros, amigos, y ricas viandas.

maria isabel pastor orduña dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.