24 may. 2016

Perro bueno al final de la jornada



Para no atropellar un perro
la ambulancia frena
bruscamente.

Sin pretenderlo
el pobre animal
lo ha paralizado todo.
y la rotonda parece congelada
como si un ovni hubiera caído
sobre el corazón del paciente
transportado.

Mientras
el perro decide dónde ir.
Si a la izquierda
llegará a la playa
pero a la derecha
está el barrio del puerto
El Grau en valenciano.
Allí vivía hasta hace muy poco
Joan Baptista Campos
médico de ambulancia y medritor.

Perro bueno.
Por eso se detuvo
al ver la ambulancia.
Por eso dudó.
Por eso estuvo a punto
de morir.

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